Dom

TFM

  • Ekaterina Frolova
  •  MPhD 23

«Dom» significa «hogar» y «casa» en ruso.

Este tema siempre ha sido delicado en mi familia. La casa de mi bisabuelo fue destruida dos veces durante la deskulakización, la campaña soviética de represión política. 

Después de mi nacimiento, mi madre y yo nos vimos obligadas a mudarnos dos veces, en 2000 y 2019, por razones de seguridad. Abandoné mi país en 2022 después de que su gobierno iniciara la guerra contra Ucrania y no he vuelto desde entonces.

El proyecto explora diferentes facetas de sentirse en casa, perder el hogar e intentar encontrar uno. Durante mis dos primeros años como inmigrante, mantuve largas conversaciones con mis amigos y vecinos de Rusia y Ucrania, la mayoría de los cuales abandonaron sus países tras el inicio de la guerra.

 

 

Los fotografié en sus actuales apartamentos en el extranjero junto a objetos que ayudan a crear una sensación efímera de hogar. Al final, estos objetos se convirtieron solo en un hilo, un punto de partida para desentrañar algo más profundo y mucho más complejo.

Dom no pretende comparar las historias, sino profundizar en las múltiples dimensiones del hogar y en las preguntas que me han acompañado desde la infancia y que ahora se han vuelto aún más cruciales.

Recientemente, añadí otra capa al proyecto. Como medida de seguridad, comencé a cubrir los rostros de mis sujetos con hilos. Estos funcionan tanto como protección como metáfora visual. Existe una expresión que dice «coserle la boca a alguien», que significa silenciar a una persona. Esto se hace eco de la frágil frontera entre la protección, la autocensura y la vulnerabilidad.

V, fotografiada en Barcelona.

«Cuando te separas de la familia, el hogar se vuelve algo interno. Es un lugar donde puedes encontrar paz. Porque, cuando hay caos y ansiedad, es inquietante, estás fuera de tu hogar».

A, fotografiada en Praga.

«Cuando no me gusta el entorno que me rodea, ni siquiera intento hacerlo más acogedor. Simplemente no lo sentiré como mi hogar. Puedo vivir así durante un año si es necesario, pero sin la sensación de estar en casa».

O, fotografiada en Limassol.

«El hogar es donde te sientes seguro; donde estás rodeado de cosas que te facilitan la vida y te hacen sentir que tienes los pies en la tierra, especialmente en los momentos de turbulencia. La varita mágica también tiene que ver con la seguridad y la protección; si las cosas se ponen demasiado difíciles, siempre puedo invocar a un patronus».

S, fotografiado en Tiflis.

«Mi casita ha acabado rodeada de una atmósfera, una ideología, unas ideas y unas personas que me resultan ajenas. Nunca pensé que me sentiría como una extraña entre mi propia gente, pero ha sucedido».

Y, fotografiada en Barcelona.

«La sensación de hogar surge una vez que te permites conservar cosas que no tienen ninguna utilidad práctica. Esas cosas inútiles, pero a la vez tan útiles, te dan la sensación de importancia, vitalidad y calidez».

V, fotografiada en Barcelona.

«Cuando te separas de la familia, el hogar se vuelve algo interno. Es un lugar donde puedes encontrar paz. Porque, cuando hay caos y ansiedad, es inquietante, estás fuera de tu hogar».

A, fotografiada en Praga.

«Cuando no me gusta el entorno que me rodea, ni siquiera intento hacerlo más acogedor. Simplemente no lo sentiré como mi hogar. Puedo vivir así durante un año si es necesario, pero sin la sensación de estar en casa».

O, fotografiada en Limassol.

«El hogar es donde te sientes seguro; donde estás rodeado de cosas que te facilitan la vida y te hacen sentir que tienes los pies en la tierra, especialmente en los momentos de turbulencia. La varita mágica también tiene que ver con la seguridad y la protección; si las cosas se ponen demasiado difíciles, siempre puedo invocar a un patronus».

S, fotografiado en Tiflis.

«Mi casita ha acabado rodeada de una atmósfera, una ideología, unas ideas y unas personas que me resultan ajenas. Nunca pensé que me sentiría como una extraña entre mi propia gente, pero ha sucedido».

Y, fotografiada en Barcelona.

«La sensación de hogar surge una vez que te permites conservar cosas que no tienen ninguna utilidad práctica. Esas cosas inútiles, pero a la vez tan útiles, te dan la sensación de importancia, vitalidad y calidez».

I, fotografiada en Limassol.

«Ahora mi hogar es donde dejé mi maleta y donde está la cama en la que duermo, sin ataduras. Pero estos pendientes son un vínculo con la casa de mi infancia. Mi madre me los regaló cuando estaba en primaria y los llevo puestos desde entonces. Cuanto más me mudo, más me recuerdan estos pendientes dónde viven las personas que más quiero».

D, fotografiada en Barcelona.

«Cuando pienso en casa, me imagino a mi madre cocinando algo en la cocina. A mi padre viendo la televisión. Llego a casa, mi madre me abraza y huelo a sopa recién hecha. Me siento al piano para tocar.

Mi madre y mi padre ya han fallecido. Mamá murió hace seis años, y papá, justo una semana antes de que empezara la guerra».

M, fotografiado en Berlín.

«Para mí, el hogar es un tema complicado, porque durante la mayor parte de mi vida viví según el principio de “cualquier lugar con tal de salir de aquí”. Solo recientemente he empezado a darme cuenta de que existe el concepto de hogar».

L, fotografiado en Pafos.

«El hogar son tus hábitos. Es difícil cambiar tus hábitos por completo. Por eso perdí mi hogar en Rusia. Ahora no tengo hogar. Aunque antes sí lo tenía».

I, fotografiada en Limassol.

«Ahora mi hogar es donde dejé mi maleta y donde está la cama en la que duermo, sin ataduras. Pero estos pendientes son un vínculo con la casa de mi infancia. Mi madre me los regaló cuando estaba en primaria y los llevo puestos desde entonces. Cuanto más me mudo, más me recuerdan estos pendientes dónde viven las personas que más quiero».

D, fotografiada en Barcelona.

«Cuando pienso en casa, me imagino a mi madre cocinando algo en la cocina. A mi padre viendo la televisión. Llego a casa, mi madre me abraza y huelo a sopa recién hecha. Me siento al piano para tocar.

Mi madre y mi padre ya han fallecido. Mamá murió hace seis años, y papá, justo una semana antes de que empezara la guerra».

M, fotografiado en Berlín.

«Para mí, el hogar es un tema complicado, porque durante la mayor parte de mi vida viví según el principio de “cualquier lugar con tal de salir de aquí”. Solo recientemente he empezado a darme cuenta de que existe el concepto de hogar».

L, fotografiado en Pafos.

«El hogar son tus hábitos. Es difícil cambiar tus hábitos por completo. Por eso perdí mi hogar en Rusia. Ahora no tengo hogar. Aunque antes sí lo tenía».

author/s

Ekaterina Frolova

Budapest HU

MPhD 23

Tutor/xs

Natasha Christia

Marta Dahó Masdemont

Arianna Rinaldo

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